martes, 19 de mayo de 2015

Vómito y muerte

Vómito y muerte

El vómito habita el alma
específicamente se aloja en la garganta
o en el pecho.
Depende el día.

Y me deja pensando:
¿A qué temo en estos renglones?
¿La muerte de la musa?
Siempre fue un enigma.

No puede borrarse con un chasquido.
Sería necesaria la muerte en la cabeza
podrida de pensarla
y en el brazo, acostumbrado
hasta en la lapicera, harta.

Aunque la hoja, que sabe,
también teme.
Teme que tal hecho
fatal, claro,
pero faltal como ninguno
termine con estas letras.
Dejando poesía harapienta
con los hilos de pensamiento
para afuera
mamarracha y deshilachada..
Poesía en caja.

Vuelvo al vómito,
La mitad subió
hasta mi entrecejo, fruncido.

Kiu

sábado, 25 de abril de 2015

Sos el poeta.

Sos el poeta.

Sos la poesía y hoy el poema
Somos terquedad.
Sos un pelotudo y un abrazo.
Somos unos colgados.

Hamacas estratosféricas
Chorreando risa y vértigo
En el pasto desprolijo.

El no poder pudiente.
Silencio armonioso
Hostilidad aparente
Ternura permanente.
Acuarelas prudentes
Tatuajes pendientes.

Una mariposa en la almohada
el miedo en la casa abandonada.
maletín con fotos viejas
Una caminata en la playa
Y mil consejos desacatados.
cachivaches mentes partidas.

Gil!

jueves, 5 de marzo de 2015

Expresión

El alma escupe:
por la boca del ser,
por sus ojos,
por su lapiz,
cuando la energía recorre los musculos,
cuando la cabeza no para de girar.

El tema esta en la forma.

Música, crayones, risa, lágrima, grito.
Creacion infinita.

El vómito eficaz es capaz
de conseguir formas casi perfectas.

Mi amor, letrado: intento de poesía.

viernes, 6 de febrero de 2015

Hada de las drogas

Lo que hubiese dado por fotografiar esa mueca de frenesí que pintaba esa boca..
mis ojos, los únicos testigos, sí pudieron capturarlo:
Mientras abrias tus ojos
Y mordias tus labios
Me hiciste creer que sería tu próxima presa
Allá, en la cima de nuestros cuerpos,
nunca podré saber qué pasa por tu mente.
 

                    QuimeraPalabrosa

viernes, 12 de diciembre de 2014

Del mar, hasta más que el cielo

Sumergidas en un mar donde los sueños y deseos van abriendo caminos entre aguas grises de incertidumbres.
Privándonos del exceso de piel seguimos hundiéndonos en la tristeza y a desesperación, mientras, matamos el tiempo enamorándonos para componer el alma.
Me tienta caer en tu intriga, tus misterios, me atrae tu perspicacia y tu delirio.. Siempre impredecible.
Por eso se que siempre te voy a amar porque me sorprendes en todo momento. Y me basta para pensar que si soportamos tales dificultades, juntas no creo que el cielo sea el limite.

QuimeraPalabrosa

El borde de la gloria

Sé que existimos donde quiera que estemos,
que puedo ser tuya aunque no me tengas
y que las noches pasan vacías, de piel pero no de sueños.
Se que no me pondes besar todavía en la boca, pero ya me has besado el alma.
Nos hemos enamorado sin piedad sin medir las consecuencias.
No te toco, no te beso, pero te siento. Te deseo, y no se si sea bueno. pero es lo unico que puedo hacer mientras te espero.
Mis manos pintan trazos invisibles, movimientos que solo son semillas de caricias. Tratan de entender porque no te tengo. Intentan espiar el futuro. Solo suponen como será volverte a tener.
Mientras lloramos soledad, masticando sueños alzamos con nuestras manos el futuro incierto planeado para dos para no volver a soportar la condenada distancia.
Nuestras manos siguen vacías.
Esa hermosa linea entre la desesperación y la tranquilidad también bordea la tristeza, pero es el borde de la gloria.

QuimeraPalabrosa

domingo, 30 de noviembre de 2014

Aromas de ausencia

Cada noche te leo en poemas.
Cobrando formas inesperadas
te apareces siempre,
con tus perfumes,
que saben a duda.

Musa mujer, musa doncella..

Mujeres de medio camino
mujeres apuradas, simples
y complicadas,
mujeres entrega, conexión, cariño. mujeres atrevidas, excitantes.

¿Qué quiero de ellas?
Lo quiero todo,
pero ellas no tienen tus perfumes.

Musa, cuando estabas,
no era conmigo
Pero te sentía con aroma de jazmines, manos nerviosas y corazón acelerado.

Y volaste y ya ni siquiera estabas.
Y fuiste el hedor que emanan los corazones que se pudren.
Fuiste vacío en mi pecho.

Buscando la pieza que falta
la cabeza se rompe.
El delfín decidió volar.

              QuimeraPalabrosa