viernes, 12 de diciembre de 2014

Del mar, hasta más que el cielo

Sumergidas en un mar donde los sueños y deseos van abriendo caminos entre aguas grises de incertidumbres.
Privándonos del exceso de piel seguimos hundiéndonos en la tristeza y a desesperación, mientras, matamos el tiempo enamorándonos para componer el alma.
Me tienta caer en tu intriga, tus misterios, me atrae tu perspicacia y tu delirio.. Siempre impredecible.
Por eso se que siempre te voy a amar porque me sorprendes en todo momento. Y me basta para pensar que si soportamos tales dificultades, juntas no creo que el cielo sea el limite.

QuimeraPalabrosa

El borde de la gloria

Sé que existimos donde quiera que estemos,
que puedo ser tuya aunque no me tengas
y que las noches pasan vacías, de piel pero no de sueños.
Se que no me pondes besar todavía en la boca, pero ya me has besado el alma.
Nos hemos enamorado sin piedad sin medir las consecuencias.
No te toco, no te beso, pero te siento. Te deseo, y no se si sea bueno. pero es lo unico que puedo hacer mientras te espero.
Mis manos pintan trazos invisibles, movimientos que solo son semillas de caricias. Tratan de entender porque no te tengo. Intentan espiar el futuro. Solo suponen como será volverte a tener.
Mientras lloramos soledad, masticando sueños alzamos con nuestras manos el futuro incierto planeado para dos para no volver a soportar la condenada distancia.
Nuestras manos siguen vacías.
Esa hermosa linea entre la desesperación y la tranquilidad también bordea la tristeza, pero es el borde de la gloria.

QuimeraPalabrosa

domingo, 30 de noviembre de 2014

Aromas de ausencia

Cada noche te leo en poemas.
Cobrando formas inesperadas
te apareces siempre,
con tus perfumes,
que saben a duda.

Musa mujer, musa doncella..

Mujeres de medio camino
mujeres apuradas, simples
y complicadas,
mujeres entrega, conexión, cariño. mujeres atrevidas, excitantes.

¿Qué quiero de ellas?
Lo quiero todo,
pero ellas no tienen tus perfumes.

Musa, cuando estabas,
no era conmigo
Pero te sentía con aroma de jazmines, manos nerviosas y corazón acelerado.

Y volaste y ya ni siquiera estabas.
Y fuiste el hedor que emanan los corazones que se pudren.
Fuiste vacío en mi pecho.

Buscando la pieza que falta
la cabeza se rompe.
El delfín decidió volar.

              QuimeraPalabrosa

Beso viajero

El beso rueda por la boca,
el cuello
y comienza a caer
por el centro
disfruta el camino, 
se dirige al centro más austral,
Sabe,
no pierde el capricho
de detenerse a contemplar el paisaje.

             QuimeraPalabrosa

Perdón arte

No está en mis intenciones  desestimarte, arte,
Ni quiero que me disculpes.
Tal vez el problema no es tuyo
Y sí de la portadora de lápiz.

Pero me atrevo a decirte
Querida poesía, que hoy
Y tal vez mañana,
No existirán palabras para describirla.